Sexualidad en internet: un tabú practicado por casi todos

El sexo todavía es un tema tabú en nuestra sociedad porque implica un nivel de intimidad tal que no todo el mundo es capaz de expresarlo de manera correcta. Gran parte de esa represión es producida culturalmente por diferentes ideologías que han rechazado ciertos comportamientos sexuales por lo que se ha ido construyendo una idea distorsionada del disfrute libre de nuestra sexualidad. 

Disfrute sexual autónomo

El caso más relevante es quizás el relativo a determinadas orientaciones sexuales o prácticas sexuales relacionadas con la masturbación como puede ser la visualización de pornografía. 

Prácticamente todos los seres humanos buscamos una estimulación sexual para poder aliviar esa tensión interna como es la motivación básica del sexo. Desde las más antiguas culturas se han practicado comportamiento similares a lo que hoy conocemos como pornografía. 

Quiero aclarar que es muy importante que el consumo de este tipo de páginas se debe hacer solo de manera responsable y asegurándose de que del otro lado no existe ningún tipo de extorsión y se realiza de manera totalmente voluntaria. Además, estimular una motivación tan básica de esta forma puede tener un efecto adictivo muy importante dado el gran refuerzo que produce y con tan fácil acceso, por lo que debe ser controlado su uso en todo momento. No es apto para todas las edades por lo que si eres menor de edad debes tratar de evitarlo, ya que de hecho está prohibido por ley. 

Antes, era mucho más complicado acceder a material erótico, pero hoy en día con la llegada de internet es muy fácil acceder a estrellas porno de cualquier rincón del planeta que que nos acompañen en nuestra relación íntima sexual, ya sea con el fin de la masturbación en solitario o incluso como acompañamiento en una relación de pareja. Sí, existe personas que ven pornografía en pareja o similares para fomentar su excitación sexual.

En principio, no veo ningún problema si todas las partes están de acuerdo con ello y se disfruta de ese proceso. No se está haciendo mal a nadie y si tenemos la certeza de que al otro lado de la escena el actor y actriz también lo hace desde la profesionalidad de estrellas como Skylar Vox y hacer que la relación sexual fluya con naturalidad. 

Diferenciar entre la fantasía y la realidad

Como decimos, el problema es caer en un comportamiento anormal. Es decir, la pornografía puede ser un problema si altera el resto de conductas habituales ya sea a nivel sexual o personal. Además, la persona que visualiza este tipo de escenas debe ser conocedora de que es una ficción y que la realidad no se asemeja siempre a eso que estamos viendo. Es como si nos creemos todo lo que pasa en una película de James Bond. Estamos disfrutando de lo que vemos, pero sabemos que no tenemos que tirarnos con un coche desde un puente. Esto es parecido. Coherencia, moderación y racionalización de lo que estamos haciendo sin caer en la obsesión. 

El sexo está en nuestras vidas y ampliamente culturizado, tanto es así que un reciente estudio de la Universidad de Montreal (USA) intentó descifrar si consumir porno era perjudicial para la salud y lo que más les costó encontrar fue un grupo de control para el estudio que nunca hubiese visualizado pornografía. Si está tan presente en nuestra vida quizás se debería naturalizar más, desestigmatizar su uso y, con ello, evitar que existan malas prácticas tanto a nivel profesional de los que se dedican al sector como de los consumidores. 

De este estudio se sacaron las conclusiones de que las personas que veían pornografía o la habían visto en algún momento no afectaba a sus relaciones sexuales de pareja, siempre y cuando se diferenciara bien entre la fantasía y la realidad. Ahí es donde puede crecer una conducta disfuncional, por tanto, la educación sexual es la mejor prevención para el uso de este tipo de herramientas y del resto de implicaciones de nuestra vida y comportamiento sexual. Lo importante es disfrutar, pero que nadie sufra por nuestro disfrute. 

Referencias

University of Montreal. (2009). Are the effects of pornography negligible?

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